viernes, 19 de febrero de 2010

Que sepan que no podrán

Caballero

Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos.

Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.

Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno. Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios (Efesios 6, 13-17).

*


Teólogos que a través del uso de un lenguaje llano y popular confunden a los más sencillos con todo tipo de errores doctrinales.


Escrituristas que avalados por un título académico se presentan como maestros, pero con sus enseñanzas tienden a destruir la fe de los creyentes en aras de una fe “más madura y fundamentada”.


Sacerdotes y obispos que escriben libros con contenido opuesto al Magisterio de la Iglesia.


Maestros de Espiritualidad inficionados de psicologismo, orientalismo y new age.


Grupos que se auto-denominan católicos pro-choice.


Religiosas y religiosos que se alzan contra la autoridad y la enseñanza papal.


Obispos que frenan las iniciativas del Papa, los que dicen no cuando el Santo Padre dice sí, y dicen sí cuando él dice no.


Sacerdotes que predican doctrinas extrañas, que reniegan de la dignidad y el cometido de su ministerio, y los que lo han convertido en una mera defensoría de los derechos humanos.


Liturgistas que promueven la creatividad litúrgica intentando vaciar la Misa de su verdadero sentido.


Desacralizadores crónicos que procuran extraerle a la Iglesia toda señal de sobrenaturalidad.


Sedicentes católicos que viven acusando a la Iglesia de ser demasiado exigente y poco acomodada a los “tiempos actuales”.


Educadores “católicos” que trabajan en nuestras escuelas y universidades impartiendo orondos enseñanzas que están en las antípodas del pensar y el sentir de la Iglesia.


Charlatanes infatuados, de todos los estados de vida, que pululan en los medios de comunicación transmitiendo sandeces en relación a la vida de la Iglesia y a sus enseñanzas morales. “Opinadores” crónicos que no hacen otra cosa que asumir lo que han dado en llamar una “postura crítica” en pro de una Iglesia más conforme a sus distorsionadas ideas o a sus envenenadas intenciones.


Ecumenistas a todo trance, capaces de negociar hasta lo impensado en pos de una supuesta unidad.


Editoriales y librerías “católicas” que publican y difunden cuanta basura pueda tener repercusión, desacreditar al Papa, herir a la Iglesia, y aumentar sus ventas.


Todos, todos los que conforman esa suerte de quinta columna en la Iglesia deben saber que no les tenemos miedo, y que los católicos, estos pobres pecadores que en la tierra seguimos a Jesucristo guiados por Su Vicario hasta que Él vuelva, oponemos nuestra oración y nuestra acción a su malicia. Avanzan contra los más pequeños de la Iglesia blandiendo todo tipo de armas sofisticadas con ardides maliciosos, pero nosotros vamos en su defensa en nombre de Aquel que es Padre de las Misericordias y Señor de los Ejércitos. Han de saber que no podrán; que se han metido en las filas del gran Perdedor, del que ya ha sido vencido. Resta pedirles, por el bien de sus propias almas y para gloria de Dios, que cesen de hacer daño a la Iglesia de Cristo, y colocándose detrás del Sucesor de Pedro carguen su cruz y junto a nosotros sigan al Cordero dondequiera que vaya.


***

6 Comentarios:

Maricruz ha dicho

A vuestra plegaria me uno.
Amén.

Pablosky ha dicho

me uno tambien a la oracion..

Viva la Santa Iglesia Catolica

Edgardo Cruz ha dicho

Verdaderamente inspirador.....Católico, Apostólico, Romano hasta la muerte! Larga vida al Papa!
Non nobis Domine, non nobis, sed Nomine tuo da gloriam.....

dom. Edgardo Cruz, CPMO

ÁLVARO MENÉNDEZ BARTOLOMÉ ha dicho

Y es que hoy en la Iglesia (supongo que siempre han sucedido cosas semejantes) se abusa de tantas cosas con la ya más que manida excusa de que es 'lo que quiere el Vaticano II'. De lo más grave son los excesos y desviaciones en Liturgia. Ya parece que a las parroquias, en lugar de llamarlas por su nombre, habría que denominarlas 'Rancho del Padre X'. No se puede tolerar que, cuanod uno, por lo que sea, entre en una parroquia a la que no suele ir, lo haga con el temor de a ver qué le tiene preparado el cura de turno, acompañado de su grupo de cantores cuya música es neo-pagana además de pésima, y etcétera etcétera.

Andrea G ha dicho

Cuantos obstaculos hay para los Catolicos, no? Pero, con la gracia de Dios y con el conocimiento de su Verdad, uno se puede ver claramente estos errores.

Pablo ha dicho

Felicitaciones al autor de este post!