sábado, 14 de abril de 2012

Cercano el acuerdo entre la Santa Sede y la FSSPX

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Presentamos nuestra traducción de este artículo de Andrea Tornielli sobre las últimas novedades de los diálogos de la Santa Sede con la  Fraternidad Sacerdotal San Pío X, cuya situación se definiría en los próximos días. Una ocasión para intensificar las oraciones por la unidad de la Iglesia en torno al Sucesor de Pedro.

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El acuerdo entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X fundada por monseñor Marcel Lefebvre podría ser cuestión de días, tal vez incluso de horas. El superior de la Fraternidad, el obispo Bernard Fellay, habría firmado una nueva versión del preámbulo doctrinal entregado el pasado septiembre por el cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei.


Oficialmente, en el Vaticano, se está esperando aún la llegada de la respuesta de Fellay, al cual el pasado 16 de marzo se le pidió una decisión definitiva. Pero según informaciones recogidas por el vaticanista de Le Figaro, Jean Marie Guenois, mucho se ha movido a nivel “oficioso”, y el acuerdo estaría ya cercano.


En septiembre de 2001, al final de un camino de diálogos doctrinales – queridos por la Fraternidad San Pío X -, la Santa Sede había presentado un breve documento pidiendo a los lefebvristas firmarlo. El texto, susceptible de pequeñas modificaciones, contenía sustancialmente tres puntos, y el pedido de firmar la “profesión de fe” requerida a cualquiera que asuma un oficio eclesiástico. Y por lo tanto asegurar un “religioso obsequio de la voluntad y el intelecto” a las enseñanzas que el Papa y el colegio de los obispos “proponen cuando ejercen su magisterio auténtico”, aún si no son proclamadas de modo dogmático, como en el caso de la mayor parte de los documentos del Magisterio.


Firmar el preámbulo, han repetido las autoridades vaticanas, no habría significado poner fin “a la legítima discusión, el estudio y la explicación teológica de las expresiones o formulaciones individuales presentes en los documentos del Concilio Vaticano II”. Como es sabido, la Fraternidad San Pío X se había dicho dispuesta a aceptar la gran parte de los textos conciliares, pero no la doctrina de la libertad religiosa, así como se expresa en el segundo parágrafo de la declaración Dignitatis Humanae, como también la doctrina de la Iglesia expresada en el número 8 de la Constitución Lumen Gentium; la doctrina sobre el ecumenismo, del número 3 del Decreto Unitatis Redintegratio, y finalmente la doctrina de la colegialidad, como es expresada en el número 22 de la Lumen Gentium.


Parece que finalmente se ha llegado a un texto compartido. Por otro lado, el mismo Fellay, durante el encuentro de septiembre de 2011, había dicho a sus interlocutores romanos que no había problemas en aceptar el primer y el segundo puntos del preámbulo, mientras que más problemática era la aceptación del tercero. Pero en la respuesta enviada entre diciembre y enero, y luego en más de una declaración pública, el superior de la San Pío X había declarado inaceptable el texto doctrinal propuesto del Vaticano.


El pasado 16 de marzo, el encuentro decisivo y el pedido de la Santa Sede a Fellay para que respondiese dentro de un mes. Es sabido que a Benedicto XVI le preocupa particularmente cerrar la herida que él vio abrirse siendo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1988, cuando Lefebvre, después de haber prácticamente alcanzado un acuerdo con el Vaticano, decidió no firmarlo y, consagrando cuatro nuevos obispos sin mandato del Papa, realizó una acción cismática. El Papa Ratzinger ha liberalizado la Misa antigua y levantado las excomuniones a los cuatro obispos lefebvristas, y ha concedido también el tercer pedido de la Fraternidad, el de entablar un diálogo doctrinal con las autoridades romanas, centrado sobre todo en la interpretación de los textos conciliares.


El encuadramiento canónico para la Fraternidad San Pío X debería ser el de la “prelatura personal”, figura jurídica innovadora insertada en el Código de Derecho Canónico de 1983 y hasta ahora sólo utilizada para el Opus Dei.


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Fuente: Vatican Insider


Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

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